viernes, mayo 08, 2009

Ah! El amor...!

Todo en silencio. Y con un click suena la voz mas desgarradora, penetrable y sensorial que os podáis imaginar. Sí, señoras y señores, hablo de la magnífica Janis Joplin que está sonando por mis altavoces en este mismo instante.
Y nadie sabe lo que le debo a esa mujer. Mi felicidad entera.
A esa persona que no me deja dormir por las noches y que cuando lo consigo, solo sueño con el.
Y mis hormonas, como si de un concierto de Ska se tratara, se chocan y entrechocan cuando la escucho.
Orgásmica, libre, adolescente y yonki. Dando lo mejor de ella como cuando yo le doy lo mejor de mi.
Esta noche las farolas me han dejado dormir, eres mi sueño, leí y caí en el abismo de Morfeo, acunada entre sus brazos o por lo menos imaginando que estaba entre sus brazos.
No llores mi vida o todo esto se caerá a trozos. No llores mi vida, yo estoy aquí para arreglarlo todo.
Ah! El amor...! Sucio gigoló con zapatos de charol allanando la morada personal de cada uno cuando ni si quiera sabe donde vives.
Pero el entra y tu le ves entrar, y va hacia tu nevera mientras estas fregando los platos y el muy hijoputa coge una Budweiser (Es mi cerveza favorita) y se sienta en el sofá! Y se quita los zapatos de charol y los deja hay tirados, y eructa y nunca dice nada, pero está ahí y nadie mas puede verlo por que es el amor. Y desde ese momento se queda contigo, duerme contigo, come contigo, se ducha contigo pero no es como tú, que lo ordenas todo a tu gusto. El lo deja todo tirado por el medio, la ropa, la comida, las latas de tu cerveza favorita... y tienes que ir detrás de el recogiéndolo todo. Eso es el amor! Ordenar tus ideales, tus prioridades... y aprender a convivir, a razonar y a compartir sin esperar nada a cambio.
Ah! El amor...
Cuando tu morada es un caos y empiezan a brotar flores entre las baldosas de tu casa y hay mariposas saliendo de tu lavadora y tu te vuelves loca.

Hasta que un día aceptas el echo de que estas enamorada, y ese tio con zapatos de charol se larga de tu casa a darle la murga a otro.
Y ese día, es cuando Janis Joplin me ayudó.
Una persona que escucha a esa mujer, es una buena persona.
Y me dedicaste una canción.

Y entonces fui tuya.













Y su Summertime será el himno de mi vida.

3 comentarios:

danielt dijo...

janis...(L)

Moguri dijo...

perfecto, es la puta parabola mejor escrita que he leido jamas...

Anónimo dijo...

Summertime, no se me va a olvidar nunca :)

Te quiero.